La destreza que lleva con ella es perfecta. Con cara picarona y un cuerpo audaz vivía jugando, y no paraba de ganar. Decía que el trabajo físico era servicio pensaba que se necesitaban dos para conocerse a uno mismo y que no existían mapas de ruta para alcanzar la felicidad.
Quien mirara desde afuera vería una pequeña escena de vida microscópica de otro mundo. Y diciendo “no”, ella creería que ese mundo seria pesado.
Era una rebelde sin manifiesto que buscaba un estilo de vida diferente y su diversión no tenia cura ya que era su vicio sin tratar.

 

Advertisement